Aunque parezca broma, nuestros perros también sufren de algunos problemas alimenticios, y entre ellos podemos destacar la falta o exceso de apetito, la ingesta descontrolada o el comer “cosas” indebidas. A continuación, revisaremos los detalles de estos 4 problemas, y te daremos algunos consejos, ya que por raro que parezca, a nuestros perros hay que enseñarles a comer.
1.“El inapetente”
Si, has leído bien, existen perros que no quieren comer. Las razones más comunes para este comportamiento es que tu perro esté enfermo o tenga algún malestar físico; problemas de calidad con el alimento; o que exista competencia alimentaria, es decir, cuando un perro dominante impide a otros acercarse a la comida.
2.“El tragón”
En el lado contrario tenemos a los insaciables, aquellos que nos piden comida a todas horas. Esta conducta puede estar basada en el miedo de carecer de alimento – lo podemos observar en perros rescatados de situación de calle, que han peleado y sufrido por tener algo que comer –; también se asocia con ansiedad y aburrimiento; e incluso con algunos problemas de asimilación de nutrientes.
3.“La aspiradora”
Describimos con esta palabra a los perros que se pasan todo el tiempo buscando algo en el piso, y no necesariamente sólo comida, a veces también pequeños bichos o piedras. Es un comportamiento relativamente común en cachorros y suele desaparecer conforme crecen, pero si tu mejor amigo es ya adulto y continúa haciéndolo puede ser una manifestación de un cuadro depresivo.
4.“El come cacas”
La coprofagia, puede presentarse también en cachorros, siendo una conducta fácil de corregir; también algunas razas grandes como los pastores alemanes tienen predisposición a este comportamiento debido a que padecen frecuentemente de insuficiencia pancreática. Tenemos una nota completa dedicada a este tema, consúltala aquí.
Ahora bien, los 3 tips básicos que puedes implementar para enseñar a comer a tu perro son:
Siguiendo estos tips harás que tu mascota aprecie su comida y todo lo relacionado con ella; sin embargo, si los problemas persisten, obsérvalo con detenimiento y dale la mayor cantidad de detalles a tu veterinario para que pueda apoyarte con un tratamiento más eficaz.